Un estudio liderado por el Campus de Gandia de la Universitat Politècnica de València analiza más de 97.000 registros de aves anilladas durante 25 años y revela una estabilidad en las comunidades de aves invernantes.
Las comunidades de aves invernantes en el este de España se han mantenido estables durante las últimas décadas. Así lo revela un estudio liderado por Pau Lucio Puig, experto en aves, que muestra que la geografía y las características locales del hábitat influyen más que los cambios recientes del clima en la composición de las comunidades de aves.

La investigación, publicada en la revista científica Journal of Biogeography, analizó más de 97.000 registros de aves anilladas recopilados durante 25 años en estaciones de seguimiento del este de la península ibérica. Los resultados indican que las diferencias entre comunidades de aves estuvieron determinadas principalmente por factores geográficos y ambientales locales, como la altitud, el tipo de hábitat o el esfuerzo de muestreo. En cambio, las variables climáticas tuvieron una influencia menor de la esperada.


El estudio es fruto de la colaboración entre el Campus de Gandia (UPV), la Universitat de València, la Fundación Migres, la Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE), SEO BirdLife Comunitat Valenciana y la Estación de anillamiento Lorenzo García.
Se analizó 83 especies de aves y se encontró que solo seis presentaron cambios temporales significativos, mientras que en la mayoría de los casos los patrones observados estuvieron relacionados con la posición geográfica de las estaciones de muestreo o con la interacción entre factores espaciales y temporales. Estos resultados sugieren que no existe una tendencia uniforme en toda la región, sino que las dinámicas de las comunidades de aves dependen en gran medida de las características locales de cada área.

Más especies en invierno
A pesar de la estabilidad en la composición de estas comunidades, se detectó un aumento significativo en la riqueza de especies a lo largo del periodo de estudio. Este incremento podría explicarse por varios procesos simultáneos, entre ellos, la expansión de algunas especies residentes, la llegada y establecimiento de especies no nativas como el estrilda común (Estrilda astrild) o el ruiseñor del Japón (Leiothrix lutea), y el aumento en individuos invernantes de especies parcialmente migradoras, como es el caso del autillo europeo (Otus scops).

Un posible efecto de la posición geográfica y del predominio de especies generalistas
Aunque las temperaturas máximas mostraron una ligera tendencia al alza a lo largo del periodo de estudio, este incremento no fue estadísticamente significativo en los modelos analizados. Según el equipo investigador, la relativa estabilidad de las comunidades de aves invernantes en la península ibérica podría estar relacionada con su posición geográfica en una latitud intermedia, lo que podría amortiguar la influencia directa de la variabilidad climática en comparación con los cambios observados en regiones más septentrionales o tropicales. Además, esta relativa resiliencia podría reflejar también el predominio de especies generalistas ampliamente distribuidas, que tienden a tolerar mejor las fluctuaciones ambientales y pueden enmascarar las primeras señales de cambios en las comunidades inducidos por el clima.
Finalmente, el equipo subraya la necesidad de diseñar estrategias de conservación adaptadas a la variabilidad espacial y a las condiciones locales específicas de cada zona, con especial énfasis en mantener la diversidad de hábitats y en proteger áreas que incluyan gradientes representativos de altitud y clima.
Más información:
Lucio-Puig, P., Garófano-Gómez, V., Morell-Monzó, S., Monrós, J.S., Onrubia, A., García-Castellanos, F.A., Ferrís, D., Paracuellos, M. and Muñoz-Mas, R. (2025), Geography and Site-Specific Factors, Rather Than Recent Climate, Dominated Spanish Wintering Bird Communities. Journal of Biogeography, 52: e70097. https://doi.org/10.1111/jbi.70097
* Foto de portada autillo europeo (Autor: Carlos Mompó).
